Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica o EPOC, es conocida como la enfermedad de los fumadores porque la causa principal de la misma es el tabaquismo, aunque no la única. Otros desencadenantes de la enfermedad pueden ser los irritantes inhalados como el caso de algunas sustancias químicas.
Si la persona fuma mucho, tiene más probabilidades de desarrollar la enfermedad, no obstante, hay fumadores empedernidos que nunca llegan a sufrir de EPOC.
La EPOC dificulta la respiración.
El primer vestigio de EPOC. Puede ser la tos persistente acompañada de expectoraciones. Con el tiempo el enfisema y la bronquitis se hacen crónicos.
A la persona que sufre de EPOC le cuesta respirar y el esfuerzo que debe realizar el corazón para cumplir esta función acarrea también problemas en éste órgano.
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica puede aliviarse con tratamientos pero es una afección incurable.
Síntomas de la EPOC
Los síntomas de la enfermedad son variados e incluyen:
Tos crónica y persistente.
Aumento de moco.
Dificultad para respirar, especialmente durante la actividad física.
Sibilancias.
Sensación de presión en el pecho.
Disnea.
Los signos físicos que alertan de la disminución del flujo aéreo no se detectan hasta fases avanzadas de la enfermedad.
La enfermedad es irreversible. Ningún fármaco modifica la progresión de la misma, su introducción se realiza en forma progresiva e individualizada, a medida que la EPOC avanza.
La incidencia en el mundo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que hay 210 millones de enfermos de EPOC y en la actualidad es la sexta causa de muerte en el mundo.
La OMS considera que para el año 2020 la EPOC pasará de ser la causa número 12 de enfermedad a la número 5, y del 6º lugar como causa más común de muerte, al 3º lugar.
En España afecta al 10,2% de la población de entre 40 y 80 años, estando las concentraciones mayores en Oviedo 16,9% y Barcelona 14,8% y las menores en Burgos 6,2% y Sevilla 8,1%.
Los patrones de la enfermedad han variado en España, dónde en los últimos años la enfermedad se ha “rejuvenecido” y “feminizado”.
La edad media de diagnóstico ha bajado a los 50 años y la enfermedad tiene una tendencia cada vez más pronunciada a igualarse por sexos, debido al aumento del tabaquismo en las mujeres y su mayor incidencia entre los jóvenes de ambos sexos.
