¿Qué materiales son mejores para cocinar?
Los utensilios utilizados para cocinar son de muy diferentes materiales: barro, hierro, acero, aluminio, cobre, vidrio, barro, revestimientos de teflón o incluso amianto. Dan sabor diferente a los alimentos y también tienen, cada uno, diferente incidencia en el medioambiente.
Lo ideal para preparar comidas es utilizar ollas, cucharas, moldes y todos los utensilios de cocina de materiales que no reaccionen con los alimentos.
Arcilla o barro
Es el material primario, utilizado por miles de años y totalmente reciclable.
Beneficios:
Los alimentos adquieren un sabor incomparable. Es ideal para cocinar comidas que demoren tiempo como sopas, legumbres o estofados.
Inconvenientes:
Pesan mucho y son frágiles.
En los esmaltados, el barniz puede llegar a contener plomo.
No conviene utilizar utensilios que no se hayan elaborado especialmente con la finalidad de cocinar.
El vidrio en la cocina
El material recibe tratamientos que lo hace resistente a las altas temperaturas, su mayor utilidad se le da para hornear.
Como no reacciona con la comida, es una excelente opción para guardarla.
Beneficios:
No se oxida ni corroe.
El hierro
Se utiliza para sartenes y algún tipo de cazuela.
Beneficios:
Mantiene el calor de forma uniforme, por mucho tiempo.
Es muy duradero y la comida no se pegará si, previo al primer uso. se trata con aceite y vuelve a aceitarse periódicamente.
Desventajas:
Pesan bastante y se oxida con facilidad.
No conviene utilizarlos para sopas o salsas ácidas por un posible traspaso de hierro a la comida.
Acero inoxidable
Son más caros que los utensilios de otros materiales pero la cocción es más rápida.
Ventajas:
La facilidad para su limpieza, no se corroe y es más ligero que otros materiales.
Desventajas:
Mala conducción del calor, por lo que las bases suelen complementarse con aluminio o cobre.
La fabricación requiere de alta tecnología.
Puede rallarse y hay teorías que consideran que puede llegar a liberar metales pesados (níquel y cadmio) en la comida en cocción.
Aluminio
Muy ligeros y por eso ha llegado a tener cierto éxito.
Desventajas:
Ollas y recipientes de aluminio convencional (no anodizado) sueltan sales de aluminio desde el recipiente a los alimentos al cocinarse, especialmente si éstos son ácidos.
Está prohibido como menage de cocina en Brasil, Gran Bretaña, Bélgica, Francia y Alemania.
En el aluminio anodizado esta migración ha sido sellada en el proceso de elaboración.

